jueves, 19 de junio de 2008

EL PROFESOR QUE NO SABÍA LEER...


"Un norteamericano ejerció de docente durante 17 años a pesar de ser analfabeto.

John Corcoran se ha pasado media vida luchando contra las palabras. Contra todas las que no conseguía leer, ni escribir. Contra todas las que le recordaban a diario que vivía engañando no sólo a los demás sino también a él mismo.

Pero a pesar de su analfabetismo, se las ingenió para superar la educación secundaria e incluso graduarse en la universidad. Luego, como cuenta en su web, "hizo la elección más ilógica de su ilógica vida".

Decidió hacerse profesor. "Quería evitar que otros chicos pasaran por lo mismo que yo. Además, pensé que en un entorno escolar por fin podría aprender a leer", confiesa.

Sin embargo, su decisión le hundió un poco más en las arenas movedizas de sus mentiras. Le asignaron la clase de gramática inglesa. Pero, una vez más, aprendió a arreglárselas con sus habilidades y sobrevivió. Luego enseñó Historia del mundo, con la ayuda de asistentes.

Sus carencias no salieron a la luz en ningún momento. Pero Corcoran se cansó. Además, empezaba a interesarle el mercado inmobiliario, así que, en 1977, pidió una excedencia para desarrollar un negocio con el que ganaría 10 veces más dinero que como profesor.

Después de una época de recesión, se dio cuenta de que se le amontonaban los papeles indescifrables a pesar de la ayuda de su mujer, familia y amigos. Entonces decidió pedir ayuda en un centro cuyo cartel no podía interpretar: el El Centro de Alfabetización de Carlsbad. Allí, con 48 años, aprendió finalmente a leer.

Al cabo de un año, habiendo conseguido el nivel de un niño de primaria, confesó por primera vez ante un auditorio de más de 200 personas que tenía una licenciatura, había ejercido como profesor y había puesto en marcha un negocio sin saber leer ni escribir.

A partir de ahí llegaron más charlas, entrevistas en los medios de comunicación, proyectos de alfabetización con el Gobierno de los Estados Unidos e incluso un par de libros: uno en el que cuenta su historia y otro en el que analiza "la subcultura del analfabetismo" en Norteamérica.

Ahora John Corcoran, de 52 años, es un acérrimo defensor de la educación. Es el fundador de la John Corcoran Foundation, que desarrolla programas de alfabetización en Colorado y California, y lucha para que los que están "en la fila de los tontos" tengan las mismas oportunidades que los demás. "Sólo soy una persona optimista que cree en los imposibles y los milagros", asegura."


Anna Solana19/02/2008 (La Vanguardia)

Cuando uno pone voluntad, es capaz de cualquier cosa...

PD: Isaac, ánimo con las oposiciones, ya que me nombraste a Nick Lowe en el anterior post ahí va mi canción favorita de cuando estaba en Rockpile... (es del disco Seconds of Pleasure )

Teacher, Teacher - Rockpile




7 comentarios:

SisterBoy dijo...

No es de extrañar que una historia tan buena como esta se muy poco conocida, los niños podrían tomar a este guy como ejemplo

Clodovico dijo...

jajaja mi padre el año pasado se dedicaba a dar clase de español a chinos, y el no tiene ni idea de chino, siempre me he preguntado como serian sus clases XD

Anónimo dijo...

jaja qué casualidad, en mi última entrada cuento tambien una paradoja de éstas como anéctota... pero vamos que ni de muy muy muy lejos se le acerca a esta maravillosa historia real...

Isaac dijo...

Muchísimas gracias, por la canción y por los ánimos. Algo más que suerte me va a hacer falta. Un milagro. Yo, que quiero rodar una peli que se llame así como... "Quiero ser como Richi", me parece que esta vez no va a ser.

Lo de la historia, ¿es real de verdad? ¿Cómo puede ser? Me recuerda a "Me hice rico con una empresa de manzanas".

Cientificotriste dijo...

Vaya pájaro el profe este! ja ja.
No merece la pena comerse la olla por casi nada!
Seamos felices!
Un besazo y buen fin de semana!

juan rafael dijo...

Es que hay por ahi profesores de todo tipo.

Yo dijo...

Esto sería un caso claro de dislexia, ¿no? Lo digo por la dificultad para aprender a leer que tiene el pobre hombre.

Creo que hoy día si empiezan a corregirlos desde pequeños consiguen superar el problema.

Un besote!